El impuesto de plusvalía, o incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana es un impuesto que grava el aumento teórico del valor de los terrenos. Se pone de manifiesto con motivo de la transmisión.

Hasta ahora, la forma de cálculo se basaba en el valor catastral, y en los años que hemos tenido el bien. De esta manera, el resultado es siempre positivo, a pagar, sin considerar si el terreno ha tenido un aumento o una disminución en su valor. Esto es contrario a la naturaleza del impuesto, pues su objetivo debería ser establecer un gravamen cuando ha habido un aumento de valor, pero no cuando ha habido una pérdida.

Pero ahora, dos sentencias del Tribunal Constitucional, de febrero y mayo de 2017, establece nuevos criterios, al declarar nulos determinadas disposiciones de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, en lo que se refiere a la plusvalía.

Dice la sentencia que dichas disposiciones son inconstitucionales y nulas, en la medida que someten a tributación situaciones de inexistencia de incrementos de valor.

Por todo ello, no procede el impuesto municipal de plusvalía cuando la venta o transmisión de un inmueble se ha realizado con pérdida. Esto es muy habitual en los últimos años, en que debido a la crisis, y al descenso de los precios de los inmueble, la venta se ha realizado con pérdidas.

Por eso, si Vd. ha vendido con pérdidas, y el ayuntamiento le ha exigido el pago de la plusvalía, puede solicitar que le devuelvan el importe pagado, alegando, y demostrando, que no ha habido incremento de valor.
Si el ayuntamiento se niega a la devolución, podrá Vd. acudir a los tribunales administrativos, o contenciosos si procede y en todo momento podrá contar con nuestro apoyo y asesoramiento.