La elección entre pensión de autónomo o planes privados de jubilación depende de multitud de factores. ¿Quieres saber qué te conviene más? Sigue leyendo.

Qué es mejor, ¿una pensión de autónomo o planes privados de jubilación? Ventajas e inconvenientes

Lo primero que has de saber es que ambas opciones son compatibles. Es posible que, junto con tu cotización de autónomo, estés pagando una aportación periódica a un plan privado de jubilación. Por lo tanto, no está de más que lo tengas en cuenta a la hora de preparar tu retiro a medio plazo. Además, estas son decisiones que hay que tomar con tiempo.

Lo cierto es que elegir entre una opción u otra no es tanto estructural, porque la cotización como autónomo es obligatoria. Lo que sucede es que, a veces, puedes plantearte si te interesa más aumentar tu base de cotización en autónomos u optar por un plan privado. Aquí te indicamos los pros y los contras de cada opción para que decidas:

Pensión de autónomo

Las pensiones de autónomo son aquellas que abona la Seguridad Social cuando has realizado una actividad profesional por cuenta propia continuada. La principal ventaja que hay que señalar es la garantía de cobro.

Ahora bien, hay que señalar que la pensión de autónomo obliga a realizar una serie de cálculos. La mayoría de las personas cotizan por el mínimo (944,40 euros); esto supone abonar una suma de 289 euros mensuales. Las personas que lo deseen pueden aumentar su base de cotización para cobrar una cantidad mayor. Eso sí, hay que recordar que, en España, hay un máximo para cobrar una pensión de jubilación, que ronda los 2.707,49 euros.

¿Qué es lo que sucede? Que si cotizas por el mínimo cobrarás lo mínimo. Como el cálculo de la pensión se hace tomando los 24 últimos años como base, lo recomendable es que la aumentes si es posible.

Planes privados de jubilación

Los planes privados de jubilación son aportaciones anuales que hace un autónomo para que, en el futuro, se las reembolsen. Por lo general, esta opción complementa a la pensión que abona la Seguridad Social.

Esta fórmula ofrece beneficios fiscales a efectos de deducciones en el IRPF. Y, por otra parte, hay que señalar que el cobro de las cuotas se puede pactar antes incluso de recibir la pensión de jubilación. Por lo tanto, puede ser una buena forma de complementar el retiro. La realidad es que esta opción ha tenido mucha importancia para particulares y autónomos, pero también para empresas.

Lo que sí has de saber es que los planes privados de jubilación han perdido parte de su atractivo fiscal. Hasta 2021 se podían deducir hasta 8.000 euros anuales o el 30 % de los rendimientos, que ahora se reducen a un máximo de 2.000.

Conclusión

Elegir pensión de autónomo o planes privados de jubilación no tiene por qué ser maniqueo. La verdad es que tienes la opción de compatibilizar lo mejor de ambos sistemas. ¿Quieres conocer cuáles son las opciones que más te pueden interesar? En Defensa del Contribuyente proporcionamos un servicio de asesoramiento especializado para autónomos.