Por las altas temperaturas registradas en España las últimas semanas parece que hayamos pasado el ecuador del verano. Pero, oficialmente, la estación estival entró hace apenas unos días. Comienza, así, la cuenta atrás para ese merecido descanso con el que soñamos muchos; es el momento de dejar por un tiempo el trabajo, las prisas, el colegio de los niños, las preocupaciones… ¡la rutina!

La playa es el destino preferido para esa etapa de relax. Y los viajes que realizamos la mayoría de los españoles se quedan en la Península. Pero cualquier lugar o entorno pueden ser idóneos; depende mucho de nosotros. Una buena preparación evitará que las improvisaciones y las sorpresas amarguen ese tiempo que tanto hemos ansiado que llegara a lo largo del año.

Al 17% de los españoles esto le genera estrés, según el buscador momondo.es. Pero no es tan complicado. A continuación detallamos algunos consejos que pueden servirte de ayuda en tus próximas e inminentes vacaciones.

Destino, mejor consensuado. Parece fácil, pero a veces no lo es. No es lo mismo viajar solo que en pareja, con hijos o sin ellos. En caso de no tener claro dónde ir, lo mejor es formularse dos preguntas básicas: qué quiero hacer en vacaciones, si únicamente descansar o aprovechar el tiempo al máximo con diversas actividades, y si prefiero un lugar tranquilo o con ambiente.

Hay que tener en cuenta también los días disponibles; si son pocos, cuanto más cerca, mejor, y cómo no, el presupuesto que tenemos.

En caso de ir acompañado es mejor consensuar con la familia para evitar discusiones. Según el INE, las separaciones aumentan un 31% a la vuelta de las vacaciones. Hay que evitar situaciones de este tipo.

Una encuesta reciente de HomeAway -web de alquiler de casas y apartamentos- concluye que el 95% de los padres millennials (con edades comprendidas entre los 18 y 34 años) «involucra de alguna manera a sus hijos en la elección del destino» para permitir un disfrute mayor de toda la familia.

Estancia: no mirar solo el precio. La elección de la casa, el apartamento, el hotel o incluso el camping deben seguir las mismas pautas que la búsqueda del destino. Si vas con niños no es buena idea elegir un establecimiento romántico donde suelen ir parejas; y al contrario, si vas en pareja, un hotel adecuado para familias puede terminar en una experiencia indeseada.

El precio no debería ser el factor decisivo; hay que comprobar más cosas, pero antes que nada hay que pensar en lo que queremos gastar y en los servicios que vamos a utilizar. «La elección dependerá del tipo de turista que seas y de lo que quieras hacer durante la estancia», explican desde rastreator.com. Por ejemplo, si eres aventurero, quizá te interese más un camping que un hotel céntrico en una ciudad.

Existen más factores a tener en cuenta como la ubicación, el año de construcción del establecimiento o su renovación; los servicios ofrecidos; las instalaciones y la calidad. Los comentarios de viajeros vertidos en páginas como TripAdvisor pueden servir de gran ayuda.

Piensa también en el tipo de habitación que te gustaría y comprueba las distintas opciones que tienes. «En algunos casos se pueden aprovechar ofertas, y por una mínima diferencia es posible conseguir una habitación superior; en otros te merecerá la pena, por el precio, reservar una de cuatro camas aunque seáis tres personas. También es importante que consultes si se puede elegir entre ducha o bañera en caso de necesidades especiales.

Y si optas por un albergue u hostal, no olvides preguntar por el baño. «En algunos casos está en la habitación, pero en otros es compartido», detallan en rastreator.com.

Equipaje: ser práctico, ante todo. Hay que evitar echar cosas en la maleta «por si acaso», cosa que todos hemos hecho alguna vez y que casi siempre solo sirve para ocupar espacio. Hay que tener en cuenta el destino, el tiempo que hará, los días de vacaciones y las actividades o salidas.

Lo mejor es partir con una lista de necesidades básicas para cada uno de los miembros de la familia. Y antes de introducirlas en el equipaje, tenerlas preparadas y a mano para comprobar que nada sobra o falta. Debes tener en cuenta los límites que imponen las aerolíneas, el tren o los autocares si alguno va a ser tu medio de transporte.

Algunas cosas que no deberían faltar nunca en una maleta son los medicamentos, los adaptadores o los protectores solares, entre otros. Es aconsejable llevar en el equipaje de mano lo más valioso.

Transporte, elegir el más cómodo. El buscador de billetes de avión, tren y autobús GoEuro ha efectuado un estudio sobre el coste de viajar en estos medios de transporte en Europa. España queda situada en el puesto 13 del ranking sobre un total de 40.

Según el Transport Price Index 2016 de GoEuro, por cada 100 kilómetros de viaje en avión hay que pagar unos 12 euros; 13,74 euros en tren y 8,2 euros en autobús. Es evidente que algunos destinos no ofrecen alternativa, pero si puedes elegir, busca el que te sea más cómodo y el que se ajuste a tu presupuesto. Si el desplazamiento se realiza en coche particular, no olvides hacer una revisión previa.

Mascotas, cada vez más fácil. Booking.com tiene registrados más de 23.700 hoteles que permiten animales en España. Nuestras mascotas deben ir con todas sus vacunas en orden y desparasitadas. Para viajes fuera de España necesitan pasaporte.