Algunos autónomos por motivo de su actividad, necesitan de un vehículo en su día a día para poder ejercer su labor. Este es el caso de mensajeros, repartidores, comerciales o transportistas.

Hay diferentes posibilidades para deducir el IVA y el IRPF de la compra de un vehículo y de los gastos derivados de su uso, pero eso solo si puedas demostrar que es necesario para tu actividad y que lo utilizas para tal fin.

Hay 3 estrictos requisitos para gozar de estas deducciones y son las siguientes:

  • El vehículo tiene que estar vinculado a tu actividad profesional como autónomo.
  • Deberás justificar los gastos con facturas y recibos.
  • Todos los costes deben estar registrados convenientemente en el libro de gastos.

Deducciones en el IVA para gastos de vehículo

Existen autónomos que, por la naturaleza de su actividad, podrán desgravarse, siempre, el 100% del IVA que se genere por la compra o utilización de sus vehículos, como por ejemplo los taxistas, profesores de autoescuela, camioneros y mensajeros o repartidores. Concretamente, Hacienda tipifica los casos de la siguiente forma:

  • Vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías.
  • Utilizados en servicios de seguridad y vigilancia.
  • Vehículos destinados a prestar servicios de enseñanza de conductores o pilotos a través de una contraprestación.
  • Turismos para desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.
  • Utilitarios para la realización de pruebas, demostraciones, ensayos o promoción de ventas.
  • Vehículos utilizados en la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación.

El resto de los autónomos podrán desgravarse el 50% de los gastos asociados a la compra o mantenimiento. Pero, ¿qué pasa con el IVA soportado en la adquisición de piezas de recambio, peajes, reparaciones, parking o combustible?

El Artículo 95 de la Ley del IVA aclara que esta deducción sigue el mismo criterio que la compra, es decir, que si el IVA soportado del vehículo es deducible en un 100%, el de los bienes y servicios mencionados anteriormente también lo será.  Si, por el contrario, el IVA del vehículo es deducible en un 50%, este será el porcentaje a aplicar en los gastos.

Deducciones en el IRPF

En el caso del IRPF, la posibilidad de deducciones comparte con el IVA un condicionante, debe estar correctamente acreditado. Además, el propio Reglamento del IRPF establece que, para poder deducir gastos, los vehículos no deben ser utilizados simultáneamente para actividades profesionales y para necesidades privadas, con la excepción de que esta última sea “accesoria y notoriamente irrelevante”, esto es, que se utilice en días u horas que no tengan la consideración de hábiles.

Cómo demostrar que los gastos están afectos a la actividad profesional

Es necesario justificar ante la Agencia Tributaria que los gastos que se pretenden deducir están afectos a la actividad laboral. Y lo tienes que hacer mediante facturas o recibos, pero también con una lista de los desplazamientos realizados, clientes y ciudades visitadas.

Hay casos en los que la Agencia Tributaria juzga que estos justificantes no son suficiente, y pueden llegar a solicitarte hasta correos electrónicos intercambiados con el cliente donde figuren las confirmaciones de reunión, tu agenda de visitas, los presupuestos aceptados donde conste la ciudad o lugar donde se prestará el servicio, justificantes de entrega de mercancía, etc.

Finalmente pueden ponerse en contacto con Defensa del Contribuyente  para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.