Factura simplificada

¿Es lo mismo un ticket que una factura simplificada?

 

Seguramente, en más de una ocasión te has preguntado si sería posible deducir pequeños gastos relacionados con tu negocio simplemente presentando los correspondientes tickets de compra, como los que suponen las dietas o los gastos relacionados con el aparcamiento.

 

Pues bien, de acuerdo con la Agencia Tributaria, los tickets que se entregan en los locales tras haber realizado una compra han sido sustituidos por las denominadas facturas simplificadas

 

Este cambio, que se llevó a cabo el 1 de enero de 2013, confirma que es posible deducir los gastos que estén directamente relacionados con la empresa, siempre que se presente la factura simplificada correspondiente, o lo que es lo mismo; el ticket. 

 

Requisitos para que la factura simplificada pueda ser deducible.

 

Para poder deducir una factura simplificada, deberá de darse alguno de los siguientes escenarios: 

 

  • Facturas cuyo importe no supere los 400 euros (IVA incluido)
  • Facturas rectificativas.
  • Los autorizados por el Departamento de Gestión Tributaria.
  • Su importe no exceda mde 3.000 euros y se trate de las siguientes operaciones, enre otras: 
    • Ventas al por menor. Se consideran ventas al por menor las entregas de bienes muebles corporales o semovientes en las que el destinatario de la operación no actúe como empresario o profesional. 
    • Ventas o servicios en ambulancia.
    • Ventas o servicios a domicilio del consumidor. 
    • Transporte de personas y sus equipajes. 
    • Servicios de hostelería y restauración prestados por restaurantes bares y similares, así como el suministro de comidas y bebidas para consumir en el acto.
    • Salas de baile y discotecas.
    • Servicios telefónicos prestados mediante cabinas o tarjetas magnéticas o electrónicas recargables que no permitan la identificación del portador.
    • Servicios de peluquerías e institutos de belleza. 
    • Utilización de instalaciones deportivas.
    • Revelado de fotografías y servicios prestados por estudios fotográficos.
    • Aparcamiento de vehículos.
    • Servicios de videoclub.
    • Tintorerías y lavanderías.
    • Autopistas de peaje.

 

¿En qué operaciones no podremos conseguir una factura simplificada?

 

Como ha especificado la Agencia Tributaria, siempre que se den alguno de estos supuestos no será posible expedir facturas simplificadas: 

 

  • Entregas intracomunitarias de bienes (EIB)
  • Ventas a distancia.
  • Operaciones localizadas en el Territorio de aplicación del Impuesto (TAI) en las que el proveedor o prestador no esté establecido, se produzca la inversión del sujeto pasivo y el destinatario expida la factura por cuenta del proveedor o prestador.
  • Las operaciones no localizadas en el Territorio de aplicación del Impuesto (TAI) si el proveedor o prestador está establecido:
    • Cuando la operación se entienda realizada fuera de la Unión Europea (UE).
    • Cuando la operación se localice en otro Estado miembro (EM), se produzca la inversión del sujeto pasivo (ISP) y el destinatario no expida la factura por cuenta del proveedor o prestador.

 

Datos imprescindibles en la factura simplificada.

 

  1. Número y, en su caso, serie.
  2. Fecha de expedición.
  3. Fecha de operación si es distinta de la de expedición.
  4. NIF y nombre y apellidos, razón o denominación social del expedidor.
  5. Identificación de los bienes entregados o servicios prestados.
  6. Tipo impositivo, y opcionalmente también la expresión “IVA incluido”
  7. Contraprestación total.
  8. En las facturas rectificativas, la referencia a la factura rectificada.
  9. En su caso, si se producen las siguientes circunstancias:
    • En operaciones exentas referencia a la normativa
    • La mención “facturación por el destinatario”
    • La mención “inversión del sujeto pasivo”
    • La mención “Régimen especial de Agencias de viajes”
    • La mención “Régimen especial de bienes usados”.




Además de estos requisitos, es imprescindible que conste en la factura la identificación del destinatario y la cuota tributaria repercutida desglosada, es decir, si el IVA está incluido en el precio, o, si existen diferentes tipos de IVA, deberán también constar las bases y porcentajes de cada uno de ellos por separado.

 

Dicho esto, si tras realizar una compra no recibes un ticket o factura simplificada que incluya todos los datos mencionados anteriormente, estás en tu derecho de reclamar una nueva factura al local en cuestión y pedirle que te la envíen con toda la información necesaria. 

 

Recuerda que cuánta más información aparezca en la factura final más fácil será luego poder justificarla ante Hacienda y obtener así su correspondiente deducción.