La cantidad de autónomos en España va subiendo como espuma cada vez más y más. Según la Unión de Asociaciones de Trabajores Autónomos para finales de este 2019 en España habrán 75,000 autónomos más. Así se superará la cantidad más alta en los últimos 10 años: 3.254.663 autónomos.

Mirando el panorama futuro, nos preguntamos si realmente los autónomos pagan más impuestos que los asalariados.

Para contestar la pregunta miremos cuales son los impuestos que generalmente un autónomo y un asalariado tiene que cubrir para «estar bien» con Hacienda.

Impuestos de un autónomo

  • IRPF: Este impuesto va de acuerdo a lo que se gane, mientras más dinero generes más deberás pagar. El IRPF funciona de igual manera para un autónomo como para un asalariado.
  • Cuota de Seguridad Social. Es el impuesto que garantiza coberturas al trabajador por propia cuenta, tales como la incapacidad temporal, sanidad y jubilación. Los que coticen con la base más reducida asciende a 283,3 euros en el 2019.
  • IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido). En relación al IVA el autónomo funciona como un recaudador de Hacienda, más o menos, repercutiendo el mismo en el cliente final. Muchos apelan al efecto que tiene el impuesto sobre el precio final de sus productos o servicios, incrementándolo considerablemente dependiendo del tipo de producto gravado.  El autónomo simplemente lo recauda en nombre del estado. Esa es la razón por la que se refleja desglosado en cada factura. Si te interesa las novedades del IVA para 2019, haz clic.

Impuestos de un asalariado

  • IRPF. Como ya comentamos este impuesto es igual al que paga el autónomo. Sin embargo, en el caso de los trabajadores por cuenta ajena, este se retiene por adelantado cada mes en la propia nómina del asalariado.
  • Formación y Desempleo. Impuesto que va del 1,65% del salario bruto, 1,55% por desempleo y 0,10% en concepto de formación profesional.
  • La contingencias comunes. Se trata de un importe destinado a la cobertura de sanidad, bajas laborales y jubilación. Es del 4,7% del total bruto de la nómina y se descuenta cada mes.

Al ver esto y a simple vista parece que los autónomos pagan más impuestos pero hay que tomar en cuenta que cuando una empresa contrata a un empleado, tendrá unos gastos derivados de prestaciones en Seguridad Social: 23,6% del salario bruto por contingencias comunes, 5,5% por desempleo. Además, el 0,2% irán a parar al Fondo de Garantía Salarial y un 0,6% se destinarán a fines formativos. 

Al final de entre autónomo y  asalariado, el último termina teniendo más gastos impuestos en concepto de Seguridad Social. 

Si comparamos la situación del autónomo y asalariado, el trabajador por cuenta ajena cuenta con pagas de jubilación más elevadas, la prestación por desempleo es muchísimo más accesible que la equivalente en el cese de actividad del autónomo, mayor protección en caso de baja temporal, etc.

Siendo parte del régimen de autónomo tienes derecho a deducir ciertos pagos como gastos de la propia actividad, a modo de una especie de contrapartida por la diferencia considerable entre los impuestos de autónomos frente a asalariados. Haz Clicy descubre cuales son los gastos deducibles para autónomos.

Finalmente pueden ponerse en contacto con Defensa del Contribuyente  para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.