La Ley General Tributaria, y disposiciones complementarias, definen lo que se considera infracción tributaria, así como las sanciones a aplicar en cada caso.

Asi, constituyen infracciones tributarias, entre otros:

  • Dejar de ingresar dentro del plazo establecido en la normativa de cada tributo la totalidad o parte de la deuda tributaria que debiera resultar de la correcta autoliquidación del tributo.

  • Incumplir la obligación de presentar de forma completa y correcta las declaraciones o documentos necesarios, incluidos los relacionados con las obligaciones aduaneras, para que la Administración tributaria pueda practicar la adecuada liquidación de aquellos tributos que no se exigen por el procedimiento de autoliquidación.

  • Obtener indebidamente devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo.

  • Solicitar indebidamente devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo mediante la omisión de datos relevantes o la inclusión de datos falsos en autoliquidaciones, comunicaciones de datos o solicitudes, sin que las devoluciones se hayan obtenido.

  • Determinar o acreditar improcedentemente partidas positivas o negativas o créditos tributarios a compensar o deducir en la base o en la cuota de declaraciones futuras.

  • Imputar incorrectamente o no imputar bases imponibles o resultados a los socios o miembros por las entidades sometidas a un régimen de imputación de rentas.

  • Imputar incorrectamente deducciones, bonificaciones y pagos a cuenta a los socios o miembros por las entidades sometidas al régimen de imputación de rentas.

  • No presentar en plazo autoliquidaciones o declaraciones, así como los documentos relacionados con las obligaciones aduaneras, siempre que no se haya producido o no se pueda producir perjuicio económico a la Hacienda Pública.

  • Presentar de forma incompleta, inexacta o con datos falsos autoliquidaciones o declaraciones, así como los documentos relacionados con las obligaciones aduaneras, siempre que no se haya producido o no se pueda producir perjuicio económico a la Hacienda Pública.

El incumplimiento de obligaciones contables y registrales, entre otras:

  • La inexactitud u omisión de operaciones en la contabilidad o en los libros y registros exigidos por las normas tributarias.

  • La utilización de cuentas con significado distinto del que les corresponda, según su naturaleza, que dificulte la comprobación de la situación tributaria del obligado.

  • El incumplimiento de la obligación de llevar o conservar la contabilidad, los libros y registros establecidos por las normas tributarias, los programas y archivos informáticos que les sirvan de soporte y los sistemas de codificación utilizados.

  • La llevanza de contabilidades distintas referidas a una misma actividad y ejercicio económico que dificulten el conocimiento de la verdadera situación del obligado tributario.

  • El retraso en más de cuatro meses en la llevanza de la contabilidad o de los libros y registros establecidos por las normas tributarias.

  • La autorización de libros y registros sin haber sido diligenciados o habilitados por la Administración cuando la normativa tributaria o aduanera exija dicho requisito.

  • El incumplimiento de las obligaciones de facturación, entre otras, la de expedición, remisión, rectificación y conservación de facturas, justificantes o documentos sustitutivos.

  • La resistencia, obstrucción, excusa o negativa a las actuaciones de la Administración tributaria.

  • El incumplimiento de la obligación de entregar el certificado de retenciones o ingresos a cuenta practicados a los obligados tributarios perceptores de las rentas sujetas a retención o ingreso a cuenta.

Las infraccions tributarias se calificarán como leves, graves, o muy graves.

  • La sanción depende de la calificación de la infracción.

  • Las sanciones podrán ser pecuniarias, o no pecuniarias. Asimismo, las sanciones pecuniarias podrán consistir en multa fija o proporcional.

    En cuanto a las multas proporcionales:

    • Las infraccions leves se sancionan con multa del 50 % de la cuota defraudada.
    • Las sanciones graves, se sancionana con multa del 50 % al 100 % de la cantidad defraudada.
    • Las sanciones muy graves, se sancionan con multa del 100 % al 150 % de la cantidad defraudada.

  • Las sanciones graves y muy graves, se graduan en función de la incidencia de factores tales como comisión repetida de infracciones, perjuicio económico para la Hacienda Pública, incumplimiento sustancial de las obligaciones de facturación o documentación, etc., lo que puede dar lugar a la aplicación de una sanción superior al mínimo indicado.

  • En determinados casos, principalmente en aquellos en que la infracción no causa perjuicio economico, la sanción consiste en multa de importe fijo.

  • Los contribuyentes que voluntariamente regularicen su situación tributaria o subsanen las declaraciones, autoliquidaciones, comunicaciones de datos o solicitudes presentadas con anterioridad de forma incorrecta no incurrirán en responsabilidad por las infracciones tributarias cometidas con ocasión de la presentación de aquéllas. Es decir, no tendrán sanción. Para ello es necesario que la regularizacion se realice antes del requerimiento de la agencia tributaria.

  • No obstante, seran exigibles recargos por presentación extemporánea, e intereses de demora.

  • Lo indicado anteriormente no es aplicable a los delitos contra la Hacienda Pública (defraudación superior a 120.000 euros), que se regirán por las normas del Código Penal.

Por todo lo indicado, es aconsejable realizar un “chequeo fiscal”, o auditoria fiscal, que permite asegurarnos de la correcta aplicación de la normativa fiscal, y de la ausencia de incidencia.